Como se esperaba, la cámara de senadores ratificó lo aprobado por los diputados, ¿qué implica esto para la industria automotriz en Norteamérica y cuáles son los siguientes pasos en la consolidación del T-MEC?

Al final de las sesiones de ayer en el Senado, se ratificó aceptar las nuevas normas en cuestión de Reforma Laboral para que México, Canadá y Estados Unidos puedan poner en vigor el T-MEC este mismo año, como se había planeado.

Hoy, el presidente López Obrador se pronunció al respecto, agregando que es turno de los Estados Unidos el ratificar el tratado, ‘ya hicimos lo nuestro, ahora les toca a ellos’, mencionó durante su ya tradicional mañanera.

Pero, con las próximas elecciones de los Estados Unidos cerca, los demócratas no cederán tan fácilmente. De hecho, han sido los primeros en declararlo así. ¿Qué nos espera a medio de la firma del tratado, y qué implicarán las nuevas normas en materia de Reforma Laboral?

Conocido en las cámaras como el Anexo 23-A, las normas que fueron ratificadas por el senado el día de ayer son las siguientes:

  • Proteger el derecho de los trabajadores a participar en actividades concertadas para la negociación colectiva y a organizar, formar y afiliarse al sindicato de su elección.
  • Prohibir la dominación del empleador o la injerencia en las actividades sindicales, así como la discriminación o coerción contra los trabajadores por actividades o apoyo sindical.
  • Prohibir los cambios unilaterales al acuerdo de negociación colectiva (ACB).
  • Establecer un nuevo organismo independiente e imparcial para (a) registrar las elecciones de representación sindical, (b) resolver disputas relacionadas con acuerdos de negociación colectiva y (c) verificar la elección de los líderes sindicales.
  • Crear un sistema efectivo para verificar que la elección de líderes sindicales se realice a través de un voto personal, gratuito y secreto de los miembros del sindicato.
  • Implementar límites de tiempo estrictos para las elecciones de representación sindical sin demoras debido a los desafíos u objeciones del procedimiento.

Para seguir con el proceso de ratificación en el Congreso de los Estados Unidos (que es el único organismo capacitado legalmente para hacerlo) era necesario que todas fueran adoptadas por México. Esto sucedió, primero, el pasado 11 de abril en la Cámara de Diputados, y ayer en la noche por el Senado, un movimiento que estaba más que anunciado.

Sin duda, este objetivo se alinea con las promesas de López Obrador de ofrecer condiciones laborales mejores para los trabajadores de la industria en México.

Expertos han apuntado que la democracia laboral, liderada por organismos independientes, podría alejar intereses políticos al interior de los sindicatos de la industria manufacturera y automotriz en favor de condiciones que permitan menos conflictos a través de la transparencia entre empleado y empresa.

En México existen sindicatos de gran tamaño en armadoras como Volkswagen en Puebla, General Motors Silao o Nissan en Aguascalientes, con quienes no ha sido raro ver conflictos pero también acuerdos.

Las nuevas normas deberían, en teoría, ofrecer panoramas más claros y seguros hacia la resolución de conflictos laborales entre sindicatos y armadoras.

EL CAMINO A LOS $16 DÓLARES LA HORA

Otro de los puntos importantes es la tan mencionada alza a los sueldos hasta $16 dólares la hora, lo que significaría una jornada laboral mínima en el sector de 2424.72 pesos diarios. El TMEC mismo no obliga a esta alza, pero sí impulsa a que este se convierta en el futuro sueldo mínimo para los trabajadores mexicanos.

En el sector automotriz, se estuvo de acuerdo en que el 40% del contenido por unidad fuera soportada por horas hombre con una retribución mínima de $16 USD la hora. México no cumple ahora mismo con ese porcentaje, pero la intención es precisamente impulsar los salarios hasta esa cantidad.

¿Por qué le agradaría esto a Trump y a los Estados Unidos? El americano promedio cree que si en México, las automotrices y empresas del sector pagaran sueldos similares a los de su país, la inmigración y el ‘robo de trabajos’ disminuiría considerablemente.

Es difícil predecir los escenarios en los que esto pueda ser posible, cuando recientemente, la empresa más grande de los Estados Unidos, Amazon, apenas acordó subir sus salarios mínimos a $15 dólares la hora.

Claramente, no solo es México quien debe seguir avanzando en materia laboral.

Es por ello, que Nancy Pelosi, líder de los demócratas en el congreso, debería convocar pronto a una sesión de ratificación, sobretodo después del lanzamiento del International Trade Commission Report,un reporte de 400 páginas en el que se detallan los efectos positivos del tratado para los Estados Unidos, ¿podremos acaso tener un TLCAN 2.0 (T-MEC) antes de que comience el verano?

Publicado originalmente en Cluster Industrial.

 

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